Brujas en la Edad Media – Cómo y por qué las mataban

Brujas en la edad media

Las brujas en la Edad Media ¿eran acaso mujeres perseguidas de forma justificada? ¿quemadas en hogueras por la iglesia católica para eliminar el mal que las poseía? ¿O simplemente asesinadas por una iglesia cuyas intenciones eran mucho más oscuras que la magia que aparentaban aborrecer?

Brujas en la edad media

¿Alquimistas y boticarias? o quizá ¿adoradoras del diablo, practicantes de magia negra, cultos, sacrificio de animales y hechicería?

Adentrémonos en este interesantísimo tema y al terminar la lectura, usted se hará sus propias conclusiones (esperamos que las comparta con nosotros).

Las brujas en la Edad Media

Antes de comenzar con nuestro resumen sobre las brujas en la Edad Media es necesario entender que era exactamente a lo que se referían con magia negra en aquel entonces. La brujería en la Edad Media no eran más que el conjunto de creencias, rituales y prácticas de índole espiritual y sobre natural.

En la Edad Media cualquier práctica que no estuviera estrictamente alineada con las creencias de la fe católica de aquel entonces, podía considerarse como magia negra u ocultismo y herejía.

Si bien las intenciones de la iglesia católica en el medioevo pudieron estar muy relacionadas al miedo ante lo desconocido basándose en la creencia de que el diablo, y la brujería eran absolutamente reales. De manera que basándose en ese razonamiento, estaba más que justificado  el terror al que se exponían a las mujeres (mayormente).

La ola de matanza de brujas, viene en consecuencia a la peste negra y las enfermedades que en aquel entonces rodearon a Europa. A raíz de aquello, la iglesia estableció que eso solo podía ser obra del diablo y decide perseguir a sus “adoradores“. Comienza entonces la salvaje caza de brujas, donde cientos de “poseidos” fueron condenados a muerte sin remordimientos.

Por qué quemaban a las brujas

Mucho de lo que ahora consideramos como ciencia, para ese entonces podía ser malinterpretado como magia negra, sobre todo si eran mujeres quienes lograban proezas que para la época eran inimaginables (aunque suene terrible, la mayoría de las mujeres solo eran amas de casa y no se les permitía tener demasiada influencia en la religión ni la ciencia).

Cientos de mujeres fueron quemadas por ser de bajos recursos, tener demasiados hijos, caerle mal a alguien con poder, estar relacionadas con proezas medicas, derivadas de plantas y brebajes que no eran más que mezclas de raíces y hojas medicinales. Casi cualquier excusa valía para quitar del camino a una familia entera si era necesario.

¿Algunos casos pudieron haber sido quemas de brujas reales?

La respuesta a esta pregunta es SI. Independientemente si la magia fuese o no algo real, se tiene constancia de que muchas mujeres de la época decidieron experimentar en terrenos desconocidos de la magia negra, empujadas por el mismo movimiento reprensorio y lo seductor del tabú que se tenía sobre el tema en el medioevo. Tal y  como quien por pura curiosidad decide hacer algo solo porque está penado y mal visto por aquellos que tienen el poder y las reprimen.

Saber si lograron o no su cometido y se adentraron en el mundo espiritual de la magia es francamente imposible, pero muchos incluso hoy en día creen que si lo lograron. Cabe destacar que la magia negra y por lo tanto las brujas, existen desde que el hombre se organizó en sus primeras civilizaciones prehistóricas.

Cómo mataban a las brujas en la Edad Media

Tenían múltiples formas de “eliminar el mal sobre la tierra” encarnados en las brujas. Ciertamente eran prácticas barbáricas en las que además de torturarlas y matarlas eran expuestas ante una turba de personas en forma de aviso a cualquiera que se le ocurriera ir en contra de la iglesia.

Hay que decir que la mayoría de las personas que asistían a esas ejecuciones realmente creían en las acusaciones que se les hacían a estas mujeres.

  • La hoguera

El método más común era la quema en hoguera, se amarraban de pies y manos a un tronco y debajo de ellas se disponían un montón de maderos secos. Se creía que el fuego purificaría todos los maleficios y maldades que ellas hubieran hecho y sus “victimas” quedarías libres de su maldad.

  • Ahogadas

Amarrando una gran piedra a sus pies y atándolas de manos las tiraban a lagos o ríos profundos, se creía que una bruja sobreviviría a eso, muchas veces por no volver a ver sus cuerpos asumían que tuvieron la razón y en caso de haberse equivocado sus almas de todas formas irían al cielo.

  • Colgadas

La típica soga al cuello y banco en los pies que luego quitaban para que murieran asfixiadas.

  • Colgadas de las manos

Una vez colgadas desde sus muñecas amarraban peso a sus pies y dejaban que sus extremidades se estiraran provocándoles un dolor insoportable que en muchos casos las desmayaría y mataría con el tiempo.

Nombre de brujas medievales famosas

Alice Kyteler

Alice Kyteler

Fue una bruja irlandesa, se caracterizaba por ser muy hermosa e independiente. Se dice que podía manipular a los hombres mediante encantamientos y así lograba satisfacer todos sus caprichos y necesidades.

Fue sentenciada a muerte, pero escapó antes de que la pudieran atrapar a Inglaterra, donde fue vista por última vez.

Morgana Lefay

Morgana Le Fay

Una de las brujas más importantes de la Edad Media si es que no la más importante. Antagonista del mismísimo mago Merlín y a la vez su aprendiz.

Se dice que en inicio tenía buenas intenciones y con el tiempo se fue convirtiendo en una fuerza imparable del mal. Existen muchas historias y relatos en distintas culturas de la Edad Media alrededor de ella pero aún no se ha podido constatar que su existencia haya sido real.

Juana I de Navarra

Juana I de Navarra

Esposa española del rey Enrique Cuarto (una de las pocas mujeres aristócratas acusadas de brujería). Acusada por su propio hijo de practicar la magia negra.

En el juicio que se le hizo su esposo y un fraile testificaron bajo juramente que esto era verdad.

Dominica la cojaDominica la coja

Fue acusada de brujería por supuestamente haber sacrificado niños, haber hecho un pacto con el diablo, hacer pócimas mágicas y repartir maldiciones.

Sin embargo toda su mala fama se debió a que era reconocida como una buena partera y sabía curar con sus brebajes algunas enfermedades típicas de la época.

Antes de someterla a juicio fue horriblemente torturada, luego bajo coacción confesó ser bruja (probablemente buscando terminar con el sufrimiento).

Vestidos de brujas medievales

Por lo general, las brujas en la Edad Media no tenían ningún tipo de vestimenta en específico pero por lo general los aquelarres (grupos de brujas de hasta 12 integrantes) podían utilizar telas negras de seda sobre sus cuellos y brazos.

No obstante, debido a la incesante persecución de la iglesia a aquellas que siquiera mostraran algún indicio mínimo de ser brujas ocasionaba que incluso las que SI practicaran la brujería no se dieran el lujo de mostrar ningún indicio de esto. Lógicamente todas las mujeres que practicaran o no la magia negra preferían pasar lo más desapercibidas que fuese posible.

¿Por qué quemaban brujas y no brujos?

También hubieron algunos casos de hombres quemados en la hoguera acusados de brujería, no obstante, en comparación a las mujeres fueron muy pocos.

Las mujeres en la Edad Media estaban mucho más sometidas al escrutinio, tanto social como de la iglesia, y sus opiniones eran poco escuchadas.

Por si fuera poco eran acusadas de cualquier mal circunstancial que le ocurriera a sus esposos o familia sin ningún tipo de fundamento, solo por ser mujeres. Es así como terminaron siendo un blanco fácil a quien ocupar. Cuando el miedo y la confusión se hicieron presentes consecuencia de una nueva y avasallante institución eclesiástica y un conjunto de tragedias de la época.

Historias de brujas medievales

Cuenta la leyenda que cada noche al sonar de la duodécima campanada, las más poderosas brujas europeas se reunían en lugares inhóspitos y pueblos olvidados por la iglesia. En su aquelarre, llevaban a cabo las más profanas prácticas oscuras de brujería, pócimas, hechizos y maldiciones a la par de cánticos al demonio que les confería sus poderes sobrenaturales.

Aquellos incautos que se atrevían a husmearlas terminaban muy mal, llenos de desgracias, enfermedades o quizá muertos en el acto (incluso hoy en día se tiene esta creencia, en la montaña de Montserrat, España. Aun hoy por hoy, hay indicios de cultos paganos, restos de chozas y rituales extraños).

Los habitantes de los pueblos asediados por las brujas y su aquelarre se iban quedando con menos habitantes cada vez, e iban migrando a otros pueblos que consideraban mucho más protegidos gracias a la presencia de la iglesia. Aquellos que decidían quedarse no tenían otra alternativa más que ser de utilidad y servicio a las brujas.

Esto fue así hasta que la iglesia infundiera terror en toda aquella persona que practicara cualquier tipo de culto pagano y la verdad es que nadie podría distinguir luego que terminaría siendo peor.

Algunas brujas eran queridas e idolatradas por sus capacidades sobrenaturales de sanación, sin embargo estas también fueron tratadas como malvadas y tuvieron que exiliarse muy lejos de la iglesia, o entregarse a la tortura y muerte defendiendo su inocencia. Solo unas pocas lograron escapar y tener una vida tranquila.

Se dice que esas que pudieron lograrlo son las precursoras de las brujas modernas y sus conocimientos antiguos han sido pasados de generación en generación de mujeres, hasta la actualidad.

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